Vestidos de satén: cómo llevarlos y cuidarlos

Nada atrapa la luz como el satén. También es un tejido que lo deja ver todo, y por eso el corte y los detalles importan tanto. Te contamos cómo elegir y llevar un vestido de satén para que luzca al máximo.

Elige el corte adecuado

  • El corte al bies roza el cuerpo y se mueve como si fuera líquido: precioso en un vestido lencero o con escote drapeado.
  • Un cuerpo estructurado con falda de satén da forma arriba y movimiento abajo, y es la opción que más favorece.
  • Los plisados y fruncidos en la cintura disimulan las arrugas y estilizan la zona media.

Evita las marcas

Lleva ropa interior sin costuras en tono piel. Evita el encaje y las costuras gruesas. Si el vestido no lleva forro, una combinación moldeadora en un tono a juego marca una gran diferencia.

Cómo quitar las arrugas

Cuelga el vestido en el baño con vapor o usa un vaporizador de ropa por el revés, a unos centímetros de distancia. No planches el satén directamente: puede quedarle una marca de brillo.

¿Qué color elegir?

Los tonos profundos —azul marino, burdeos, chocolate, negro— son los que mejor quedan en satén y funcionan para eventos de noche. El satén claro (amarillo mantequilla, azul bebé, blanco) es espectacular a la luz del día, pero marca cada línea, así que elige un modelo con forro o estructurado.

Cuidados

Solo limpieza en seco delicada. Guárdalo en una percha acolchada, lejos de superficies ásperas y de joyas que puedan engancharse en el tejido.

Descubre todos los vestidos de satén o encuentra tu talla en la guía de tallas.

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